lunes, 25 de junio de 2012

FREQUENCY (película) capitulo uno


CAPITULO UNO

Frank dijo "Todavía estoy aquí, chief" y John se tiró a él en un abrazo aplastante.

No lo podía creer! su papá estaba allí...se separó, lo miró y volvió a tirarse en sus brazos... llorando... un mundo de recuerdos nuevos en su mente.
"Sshh, chief, ya terminó" suavemente se murmuró en su oído.
Su padre los llevó a ambos hacia el sofá, despacio y sin deshacer el abrazo, acariciando la espalda de John para transmitirle consuelo.

Julia miraba horrorizada la escena.
Frank asumió el mando y dijo "llama a la policía, por favor".
"Johnny está bien?"preguntó Julia
"Sí, está bien. Sólo un poco asustado. Déjamelo a mí" le dijo con una sonrisa débil, mientras apretaba el brazo sobre los hombros de su hijo, atrayéndolo más hacia su pecho.
John no podía dejar de llorar, los recuerdos de pérdida y dolor que había tenido toda su vida estaban mezclados ahora con la felicidad de sentir a su padre al lado de él, abrazándolo y acariciándolo. Quiso ser un niño pequeño otra vez y lentamente se arrastró hasta sentarse en el regazo de Frank y envolver sus brazos alrededor de su cuello, apoyando la cabeza en el hombro de su padre.
Frank continuó dándole masajes en la espalda mientras murmuraba suavemente palabras de consuelo y amor.
"Sshh, sshh, Johnny, ya pasó, hijo, ya pasó shhh, te amo tanto…".

Cuando comenzaron a escucharse las sirenas de la policía y la ambulancia, lo alzó lentamente y se dirigió a las escaleras, a su propio cuarto, consciente de que no sería bueno para la reputación de su hijo, el policía, que sus compañeros lo encontraran acurrucado en los brazos de su padre.

Julia podía entender tranquilamente toda la situación. Aún recordaba la vez (única hasta ahora) en que un hombre entró a la casa, casi violándola y luego amenazando matar a Johnny, recordaba la reacción de su hijo de 6 años... no era muy diferente de la de ahora, buscando protección en su padre.
Se preguntó cómo una persona que podía enfrentarse a asesinos y ladrones todos los días, no … mejor dicho, que había elegido como profesión enfrentarse a asesinos y ladrones todos los días, reaccionaba de esa manera. Su hijo no era un cobarde, pero supuso que el trauma de aquel ataque había sido mucho peor.

Pronto, policías y médicos llenaron la casa, investigándolo todo.
Frank había bajado a los pocos minutos de haber llegado las fuerzas del orden y estaba dando su declaración al jefe de policía y viejo amigo Satch.
"Sabes quién es?" preguntó Satch.
"No pude verlo bien. Lo único que vi es que tenía un arma apuntando a mi hijo, Satch" dijo Frank en un tono un poco duro, la enormidad de la situación, junto con la extraña sensación que había sentido minutos antes del ataque, estaba alcanzándolo recién ahora.
Su amigo suspiró y Frank le dió una mirada arrepentida "Disculpa, no debí decirlo así".
"Está bien", dijo Satch, "pronto tendremos los informes, pero por lo que vi, me arriesgo a un nombre: Jack Shepard"
"Qué?? creí que el maldito había desaparecido y esperé que estuviera muerto!" casi gritó Frank "Puedes creerlo? luego de 20 años vino a vengarse!"
"Bueno, esperemos los informes y veamos qué sucede... John está bien?
"Sí, creo que sí. Lo dejé dormido en mi cuarto, y quiero estar con él cuando despierte"
"No necesita un médico? La preocupación de Satch era evidente
Frank sonrió un poco al contestar, para calmar a su amigo "no, no necesita nada de eso. Solamente tiempo con su papá".
"En cuanto pueda, te dará su declaración” agregó “Permíteme ir con él ahora, Satch, Hasta luego"
Con eso, Frank se dirigió nuevamente a los escalones, dejando a los policías completar su trabajo.

Ya en su habitación, se detuvo en la puerta a mirar a su esposa mientras ella arreglaba la colcha de la cama encima de su hijo durmiente.
"No se despertó?" preguntó.
"Para nada. Ni siquiera se movió. Crees que esté bien?"contestó Julia con preocupación.
"Sí, sólo debe estar agotado. Quiero decir, no se golpeó la cabeza ni nada así." Frank se acercó al lado de la cama y arrastró un sillón para sentarse en él, ya que su hijo estaba en el medio de la cama matrimonial.
Ya estaba todo tranquilo, los policías se habían ido y la casa estaba en silencio otra vez. Faltaba mucho para el amanecer.
"Quieres dormir un poco más?" le preguntó a Julia "Aún puedo llevarlo a su cama" agregó con una sonrisa y doblando un brazo para mostrar sus bíceps, dando a entender que 20 años no habían disminuido su fuerza.
"No" contestó ella devolviendo la sonrisa "yo me iré a su cama". "Y tú?" preguntó.
"Me quedaré aquí por si se despierta. No tengo mucho sueño" y tengo mucho en qué pensar, agregó para sí mismo.
Cuando se quedó solo, dió rienda suelta a sus pensamientos.
Repasó una y otra vez los eventos de esa noche sin poder superar la sensación de que tenían algo que ver con la extraña y casi irreal comunicación que había tenido con su hijo hacía tanto tiempo . . . no con el niño que Johnny había sido, sinó con el joven en que se había convertido.
Recordó que luego del incidente con Shepard hace 20 años, no habían podido comunicarse más. La tormenta solar había terminado.
Volvió a sentir el miedo y la desesperación que sintió cuando comprendió que Shepard había huído y que no sabía qué ocurriría luego, pero después razonó que así había vivido toda su vida... sin saber qué deparaba el mañana.
Comprendió que lo sucedido había sido único, un Milagro. Y le había dado la posibilidad de cambiar el futuro de su niño, de estar allí para él y no ser sólo un recuerdo, el bombero héroe . . . el padre muerto.
Desde entonces prestó doble atención no solamente a cuidar de su familia, sinó también de él mismo. Juró que, con la ayuda de Dios, estaría siempre con su hijo para ofrecer su guía y apoyo.

Volvió al presente, al mirar la cara de su hijo dormido.
Se preguntó qué lo hacía especial, qué hacía especial a su familia? tanto para que algún ser superior los hubiera elegido para cambiar su vida a través de la tormenta solar y nuevamente esta noche, ayudándolo a salvar la vida de John.

Recordó que sintió los sonidos de una lucha en el piso inferior y escuchó una voz a través de lo que parecía una radio gritando "corre, corre, corre, Johnny, corre!". Se levantó de un salto, asustando a Julia, y tomó su rifle del armario, cargándolo rápidamente. Corrió hacia las escaleras y las bajó casi volando, para encontrar a John tirado en el piso, y ese hombre apuntándolo con el arma. No lo dudó, apretó el gatillo y dió de lleno en el blanco.

Lentamente comenzó a filtrarse la luz del día en la habitación. John movió su cabeza varias veces antes de abrir los ojos. Se sentía con esa sensación que tenemos cuando estamos pasando de la inconsciencia a la consciencia luego de un sueño muy profundo. Abrió los ojos y miró el techo de la habitación de sus padres. Pestañeó varias veces para aclarar su visión y volteó la cabeza hacia la ventana. Distinguió contra la luz de la ventana, la silueta de su padre levantándose del sillón donde había estado.
Pero fue en el momento en que reconoció la cara de su padre, que los recuerdos vinieron en tropel, casi agobiándolo.
Trató de sentarse de golpe, pero fue refrenado por la mano de su padre en su pecho "Hey, hey, despacio" le dijo Frank mientras sonreía, "no hagas movimientos bruscos". Lentamente volvió a recostar la cabeza en la almohada, sin quitar la vista del rostro de su padre. Frank se sentó en el borde de la cama, mientras acariciaba el pelo de John.
"Papá" murmuró.
"Sí Johnny, soy papá. Cómo te sientes?"
"Bien... creo" contestó. Aún no muy seguro de que esto no fuera un sueño. Su cabeza era un lío. Recordaba la muerte de su padre en el incendio hacía 20 años, pero al mismo tiempo recordaba su niñez con él y su posterior muerte por cáncer de pulmón, hacía sólo 10.
Y ahora, que lo veía ante él, recordaba todos los momentos vividos en sus 26 años, junto a su madre y su padre.
Lanzó una pequeña risita, una risa incrédula de lo que estaba viviendo... "creo que tenemos mucho de que hablar" dijo, con un brillo especial en sus ojos. Luego lo asaltó una duda... "tú también recuerdas, no?" le preguntó, poniéndose serio.
"Sí. Yo también recuerdo... y es una gran alegría poder hablar con alguien de esto, al fin!!!" se rió Frank. "Creo que nadie más nos creería".
"Y mamá?"
"Está durmiendo en tu cuarto" Frank se paró, "puedes levantarte? quieres algo? Un desayuno o algo así?"
"No tengo hambre y sí, me puedo levantar, sólo tengo un pequeño dolor de cabeza" contestó John sentándose nuevamente en la cama, esta vez con movimientos lentos.
Ambos se miraron. Por dónde empezar?
Frank se estiró, al lado de John, sosteniéndose en un codo sobre la almohada y dejando sus pies fuera de la cama. "Qué recuerdas?" preguntó, fijando sus ojos claros en su hijo.
"Muchas cosas" respondió Johnny, con una sonrisa "Creo que el ataque aquí sucedió justo cuando pasaba el primero, hace 20 años, verdad?"
"Sí, recuerdo que me había despertado de la inconsciencia con el ruido de los disparos que sonaban en la radio..... y ahora.... fue mi propia voz en la radio la que me despertó!" murmuró Frank con asombro.
Miró hacia arriba, a su hijo, con mucho amor "Johnny, todos estos años he estado al lado tuyo... lo recuerdas?"
Johnny se acomodó nuevamente en la cama, su cabeza estaba a la altura de la de su padre, "es muy confuso... pero lentamente los recuerdos de tu muerte se van... no duelen tanto..." sonrió muy contento y puso su mejilla en la mano que su padre le tendía. "Sabes? recuerdo el día de mi graduación en secundaria y tu?"
Y así, pasaron cerca de una hora recordando ambos los distintos momentos en la vida de John, en su niñez, su adolescencia. Riéndose de sus travesuras, las que hacía él solo y las que hacía con la ayuda de su papá. Recordando los juegos de baseball que hicieron juntos, incluso aquél en el que se rompió un brazo! y que le impidió continuar con el juego.
"Hey, chief, vamos a despertar a mamá y a tomar el desayuno, quieres?" dijo Frank por último.
"Sí" contestó John, levantándose de la cama y estirando todo su cuerpo. Aún sentía la tiesura que le produjo la lucha de la noche anterior.
"Hola, mamá" dijo cuando llegó a la cocina y encontró a su madre. La abrazó con fuerza y Julia devolvió el abrazo. "Hola, cariño, estás bien?"
"sí... y papá?" preguntó, con un leve sentimiento de temor, comprendió que no ver a su padre lo enervaba, tenía miedo de que en cualquier momento desapareciera....
"Estoy viniendo, chief!" gritó su padre, desde la otra habitación.
Lentamente, la rutina se instaló de nuevo en la familia. Johnny volvió a su trabajo de policía, tal como lo hacía desde su graduación hacía 2 años. El caso del Ruiseñor se cerró definitivamente, para alegría de todos, pero no sin un pequeño incidente, cuando John contó cómo había descubierto nuevamente a Shepard....
"Lo encontré bajo una identidad falsa y lo rastreé" le dijo a Satch, en la estación de policía. "Y... bueno.... cuando lo encontré, lo seguí hasta un bar y hablé con él" continuó casi sin mirar a la cara a su jefe, sabiendo que había roto la primer regla de un policía: ir a ver a un sospechoso sin tener un backup.
"Qué?? solo!!" gritó Satch "cómo pudiste hacer eso!!!" fijó una mirada enojada en su joven detective.
"Ya sé, ya sé que no debí ir así" contestó rápidamente Johnny, tratando de frenar la molestia de Satch "pero es que estaba muy apurado con esto y... en fin, no entenderías" terminó con un suspiro.
"Mira, ni siquiera trataré de entender. Me limitaré a decirte que si vuelves a hacer algo así te suspenderé!"
Con esto, Satch dió media vuelta y dejó a Johnny solo en la oficina.
"No puedo creer lo que hace tu hijo! Constantemente se arriesga, su vida y los casos! No mide las consecuencias y se lanza a hacer lo que cree que está bien, sin pensar en los demás" Satch echaba humo por las orejas al hablar.
Frank lo miraba con seriedad y extrañeza, sorprendido por lo que le contaba su amigo. Era como escuchar a los maestros de Johnny, quejándose por el comportamiento de su hijo.
Johnny siempre fue un niño muy activo y curioso, que actuaba primero y luego pensaba en las consecuencias...pero Frank había pensado que eso era propio de la niñez y, excepto por algunas situaciones especiales que requirieron su intervención, había dejado que John aprendiera por sí mismo las cosas que se negaba a aprender de sus padres. Frank creyó en la disciplina firme pero aplicada en los momentos adecuados, cuando no había otra manera. Y siempre pensó que de esa manera criaría bien a su hijo, lo convertiría en un hombre libre de espíritu pero a la vez responsable, derecho... y cuidadoso.
Pero aparentemente, había fallado. Ese tipo de educación libre no convenía a la profesión que había elegido su hijo.
Frank dio un trago a la cerveza que tenía en su mano. Estaban sentados a la mesa de la cocina de la casa de Satch. "Hablaré con él" dijo en un tono pensativo "veré qué puedo hacer" murmuró.
Satch dio un suspiro de frustración. "No creo que una charla sea lo que necesita" dijo enojado "si fuera 10 años más joven te diría que lo pongas sobre tus rodillas y le des unos azotes! o se los daría yo mismo!!"
Frank lo miró directamente y frunció el ceño. Satch se apresuró a agregar "No estoy criticando tus habilidades como padre, Frank, es sólo que el muchacho me hace perder la paciencia".
"Está bien, Satch, tienes razón. Sé que durante los años, me faltó un poco de "fuerza" para dirigir a John...... pero no creo que sea demasiado tarde" respondió Frank o demasiado viejo, agregó para sí mismo. Dio un último trago a su cerveza y se levantó. "Voy a casa, Satch, gracias por la cerveza" dijo y le tendió la mano con una sonrisa.
"Adiós Frank, ten cuidado. Y perdona la forma en que hablé, sé que no tengo derecho..."
"Tienes todo el derecho del mundo, desde que eres su tío y jefe actualmente" contestó Frank mientras se dirigía a la puerta.
Subió a su auto, lo arrancó y saludó con una mano a Satch, que estaba en su puerta mientras con la otra maniobraba el volante para salir.
Frank dio varias vueltas antes de llegar a su casa.
Se la pasó pensando en alguna forma de hablar a su hijo, de hacerle entender el error de su comportamiento.
Cuando al fin tomo una decisión, dirigió el auto hacia su hogar. Encontró a su esposa preparándose para ir a dictar su clase en la escuela de enfermería y le preguntó si John ya habia llegado.
"Sí, está en su habitación" Contestó Julia y le dió un beso "Volveré pronto querido" dijo mientras salía apresuradamente.
Frank se dirigió al cuarto de su hijo y lo encontró jugando con una pelotita de baseball que hacía rebotar contra la pared que enfrentaba su cama.
"Hola Chief" dijo con una sonrisa, apoyado contra el marco de la puerta.
John giró la cabeza y le dio una sonrisa brillante "Hola papá" contestó mientras agarraba la pelotita en sus manos.
Frank entró y se sentó en la cama, invitando a su hijo a hacer lo mismo, dando palmaditas en el lugar al lado de él.
"Necesito hablar contigo, John" dijo en un tono serio, mientras lo miraba ubicarse al lado de él. "Estuve hablando con Satch, esta tarde, y..."
"Oh, no" lo interrumpió John con una mueca "me imagino lo que te dijo.. que soy un irresponsable, que no me cuido y todo eso, no?"
"Está muy preocupado por tí" dijo Frank, un poco molesto por la interrupción. Al parecer su hijo no tomaba en serio lo que decía su jefe "teme por tu vida.."
John no lo dejó terminar y se paró para continuar lanzando la pelota hacia la pared "Mira papá, lo que sucede es que Satch no comprende mi manera de trabajar, se ha quedado en sus tiempos, en donde todo era mucho más lento, y yo necesito ir mucho más rápido!" terminó levantando la voz.
Frank levantó la cabeza y lo miró fijamente "Baja la voz, hijo" le dijo en un tono que denotaba su irritación.
John se sintió avergonzado, pero continuó arrojando la pelotita.
"No creo que se trate de tiempos el cuidar de tu propia vida" continuó Frank y se paró atrapando la pelota cuando volvía de un rebote en la pared, enervado por la indiferencia que su hijo demostraba. Quedó de pie delante de John y lo fijó con una mirada dura "Me dijo que te suspenderá la próxima vez. Y oye bien lo que te voy a decir. Si Satch te considera lo suficientemente imprudente como para suspenderte, yo te daré una paliza que no olvidarás.. entendido?" terminó, arrojándole la pelota a su hijo. Luego dio media vuelta y salió de la habitación antes de que John tuviera tiempo de reaccionar.

John se quedó boquiabierto mirando la espalda ancha de su padre al retirarse.
Por un momento sintió pánico y se preguntó si realmente su padre aún pudiera castigarlo. Pero al instante, se sintió muy molesto: cómo podría decir eso su padre! Después de todo, él tenía 26 años y no era ningún niño! Obviamente que él no se dejaría pegar y se defendería como mejor pudiera!.
Pensar todo esto lo dejó con una extraña sensación de enojo, de resentimiento por la manera en que Frank le había hablado, como si fuera un niño pequeño y no el adulto que él creía que era.

Permaneció en su cuarto durante hora y media más y luego bajó, ya que su madre lo estaba llamando para cenar.
Encontró a sus padres en la cocina, en el ritual de preparar la mesa y servir la comida ya hecha, y deliberadamente ignoró a su padre. Se sentó en su lugar habitual, tomó el plato que su madre le pasó y lo dejó frente a él. Luego de que su padre dio las gracias, comió en silencio y sin levantar la vista de su plato.
Julia y Frank conversaron suavemente acerca de cómo habían ido sus respectivas tareas, tratando de incluir a John en la conversación e intecambiando miradas interesadas ante las respuestas cortas y secas de su hijo, casi irrespetuosas. La falta de cordialidad de John era evidente y estaba haciendo enojar más aún a su padre, quien tenía una idea del por qué de la actitud de su hijo: estaba resentido por lo que sucedió en su habitación.
Al fin, cansado de la actitud de su hijo, Frank advirtió con una suavidad que no sentía “Hijo, cambia tu actitud, por favor. Ni tu madre ni yo nos merecemos este trato”
John solamente lo miró fijo “Cuál actitud?” preguntó belicoso y con una mueca de desprecio.
Acto seguido se levantó y llevó su plato al fregadero. "Voy a salir un rato" dijo sin darse la vuelta "claro, si me consideran lo suficientemente adulto como para permitírmelo" no pudo evitar agregar en un tono sarcástico.
Esto fue lo último que Frank estaba dispuesto a tolerar. Se levantó de un salto, agarró el brazo de su hijo con su mano izquierda y lo giró de tal manera que tuvo a su alcance el trasero de John.
PAF!! resonó la palmada que aplicó a las nalgas de su hijo con toda la fuerza de su mano derecha.
"AUUUGGGHHH!" gritó John, mientras se soltaba y quedaba enfrente de su padre con una mirada de puro ultraje en su cara. LLevó una mano a su trasero para aliviar la picadura, pero rápidamente la dejó a su costado.
"Te has comportado como un niño durante toda la cena! así que no pretendas ahora que te trate como adulto!" dijo Frank severamente, "pídele disculpas a tu madre y luego ve a tu habitación. Y no pienses ni por un instante en desobedecerme!"
John abrió la boca para decir algo pero fue interrumpido por su padre "Ni se te ocurra desafiarme ahora, Johnny, porque sabes que soy perfectamente capaz de darte más que eso!".
John sentía su rostro caliente de vergüenza y enojo, murmuró un "disculpa, mamá" y se retiró casi corriendo a su cuarto, ya que Frank estaba parado entre él y la puerta de calle y no se atrevió a pasar a su lado para salir.
Durante toda esta escena, Julia se quedó helada mirando a su marido y a su hijo, sin entender muy bien lo que había sucedido "Creo que me perdí de algo mientras no estuve" murmuró cuando John salió de la cocina y miró a Frank, esperando que él le explicara todo.
Frank suspiró y se pasó una mano por la cara... y comenzó a explicárselo todo a Julia.
"No estaba tomando muy bien mis comentarios, por lo que lo último que le dije cuando salí de su habitación es que le daría una paliza si lo consideraba necesario" terminó con una mueca.
Julia suspiró "con razón estaba tan enojado... supongo que se habrá sentido insultado... y encima ahora le pegaste!" dijo con una mirada acusadora.
"No me dirás que no estuvo merecido!" contestó Frank a la defensiva, pero luego se tranquilizó y agregó "bueno, creo que no fue la mejor manera de tratar la situación..." miró a los escalones "le daré un tiempo para tranquilizarse y luego hablaré con él".

Arriba, en su cuarto, John estaba tirado boca abajo en su cama, abrazando la almohada y pensando sobre lo que había pasado. Tenía sentimientos encontrados. Por un lado hervía de rabia por lo que le había hecho su padre, se sentía herido en lo más profundo de su orgullo.
Por otro lado, reconocía que se comportó como un mocoso durante la cena, arruinando el momento especial de estar los tres juntos.
Muy adentro, sentía que su padre no había sido del todo injusto, así que decidió poner punto final a sus pensamientos sobre ese tema.
Se había portado mal y papá lo había castigado. Fin de la cuestión.
Esperaba que su padre no estuviera enojado aún ya que quería hacer las paces cuanto antes.
Se levanto de la cama justo en el momento en que golpeaban la puerta.
"Entra" dijo despacio, esperando ver entrar a su padre para calibrar en qué humor estaba.
Frank entró lentamente y se quedó parado enfrente de él.
"Papá.."
"John.."
Dijeron al unísono. Se rieron bajito. "Tú primero" le dijo Frank.
"Quería pedirte disculpas por todo, papá" dijo John. "De verdad, creo que no me comporté como un adulto y...." agregó más bajo y mirando al piso "merecía lo que me diste".
Frank puso una mano en su hombro y lo llevó para sentarse con él en la cama.
"Está bien, hijo, creo que los dos actuamos fuera de nuestros caracteres ahí abajo"
"ni tú debiste ignorarnos a mamá y a mí, ni yo debí perder la paciencia contigo" dijo Frank.
"Ahora, lo que realmente está molestándome y que creo que aún no terminamos de hablar, fue de tus técnicas en el trabajo". Frank cruzó los brazos sobre su pecho. "Hijo, hay mucha gente afuera que está dispuesta a poner en peligro tu vida. No es necesario que tu te sumes a sus filas".
"Papá…" suspiró John
"Lo digo en serio, John" lo interrumpió Frank. "Te imaginas cómo nos sentiríamos tu mamá y yo si algo te pasara? y si eso fuera por tu propia culpa? “
John miraba fijamente el piso, pensando en lo que le decía su padre. Sus sentimientos tenían aun una mezcla del dolor que había sentido al crecer sin su padre y trataba de imaginarse lo que sería para ellos estar sin él.
"Está bien, papá" dijo con un suspiro y una mirada hacia su padre "tendré más cuidado" Frank comenzó a sonreir "pero sólo por ti y por mamá! Aún creo que Satch exagera las cosas y que no confía en que yo pudiera cuidarme, aunque haga cosas arriesgadas!". Frank volvió a ponerse serio y cruzó un brazo sobre los hombros de John
"Johnny, no te creas invencible!" le dijo con una sacudida "y sinó fíjate lo fácil que es que te dominen" agregó, mientras rápidamente y sin que John pudiera reaccionar, lo empujó para ponerlo boca abajo en su regazo y comenzó a hacerle cosquillas. "Ahhahhhahhhh" se reía John tratando de soltarse y en sus forcejeos cayó sentado en el piso. Frank se paró y lo ayudó a levantarse.
Y lo abrazó fuertemente, envolviendo ambos brazos alrededor de él.
"Johnny, prométeme que tendrás más cuidado, por favor" rogó mientras apoyaba la barbilla sobre la cabeza de su hijo y apretaba aún más su abrazo. John suspiró y dijo "Está bien, papá, lo prometo" murmuró.
Se separaron y el corazón de John dió un salto al ver la mirada de puro amor de su padre. Le sonrió "bueno, creo que me acostaré" le dijo.
"Quieres que te envuelva?" le dijo Frank con un guiño "o tal vez que te cante la canción del baseball? o... ya sé! te contaré una historia antes de dormir" agregó con una risa. Cuando terminaron de reirse, tomó la cara de su hijo con ambas manos y plantó un beso en su frente "Buenas noches, little chief" le dijo y salió de la habitación.

Pasaron varios días, cada uno en su rutina diaria: Julia con sus clases y Frank con su trabajo como jefe de bomberos, hacía10 años había ascendido debido a su esfuerzo y excelente desempeño, lo cual trajo tranquilidad a su familia al saber que ya no estaría arriesgándose.

Rrrrriiiinnggg, Rrrrriiiinnggg, sonaba el teléfono de su escritorio. Frank terminó de servirse el café y fue a responder
"Sullivan"
"Sr. Sullivan?" dijo otra voz "le hablo del departamento de policía, su hijo trabaja aquí"
"Sí, pasó algo?" se alarmó Frank "mi hijo está bien?" preguntó.
"Su hijo está bien, sr" contestó la voz "En realidad, necesitamos que se dirija al hospital. Hubo un enfrentamiento y su hijo terminó herido...pero no es nada grave!" terminó la voz, tratando de transmitir algo de seguridad y tranquilidad al padre crecientemente preocupado.
"Gracias, iré para allá" dijo Frank.
Dejó su café preparado sobre el escritorio, y agarró su chaqueta. Llamó a su segundo en orden para contarle lo sucedido y decirle que se ausentaría y rápidamente se dirigió a su automóvil, hacia el hospital.
Estaba preocupándose a rabiar, imaginando todos las posibles situaciones que podrían ocurrir. Imaginó tener que llamar para avisar a su esposa, que estaba de viaje a 200 km , en una conferencia sobre Enfermería.
Cuando por fín llegó, se dirigió al escritorio de informes pero en ese instante divisó a Satch a pocos metros de allí.
"Satch" gritó.
"Frank!" dijo Satch dirigiéndose hacia él" disculpa que no te haya llamado personalmente" comenzó pero Frank lo interrumpió con una mirada de pánico en la cara "Cómo está John? qué sucedió?".
"John está bien, Frank" dijo Satch poniendo una mano en el hombro de su amigo "tiene unos golpes y rasguños y ahora lo están radiografiando para ver si está todo bien" agregó, sintiendo como Frank lanzaba un suspiro y se aflojaba bajo su mano.
"En cuanto a lo que pasó..." continuó Satch "fue básicamente que puso en peligro a la unidad y a sí mismo" y le contó lo que había sucedido en el enfrentamiento con unos ladrones que tenían rehenes.
"Voy a suspenderlo, Frank; no sólo porque no obedeció órdenes. Puso en peligro la vida de varias personas incluyéndose él mismo!" terminó Satch con exasperación "Le he hablado y hablado y amenazado y nada parece convencerlo!. Así que lo suspenderé por 3 días, para enseñarle la lección!"

Frank sentía un cúmulo de sensaciones: por un lado todavía el susto de lo que le había contado Satch y lo cerca que había estado de perder a su muchacho, también alivio de que no estuviera dañado seriamente y por último enojo por la actitud de Johnny. Evidentemente, lo que habían hablado había entrado por una oreja y salido por la otra. Su hijo ni siquiera respetó la promesa que había hecho.
Todas estas emociones se reflejaban en su rostro, pero predominó el alivio cuando vio a John salir de una habitación caminando por sí mismo y en compañia de un doctor.
John tenía varias vendas en sus brazos y una en la frente.
Frank caminó rápidamente hacia él y tomó su cara entre sus manos pero John no se atrevía a levantar la mirada, consciente de que Satch ya habría comentado a su padre lo que había sucedido.
"Estás bien, chief?" preguntó Frank, suavemente.
John lo miró "sí, papá" le contestó y se sintió arrastrado hacia el pecho de su padre, envuelto en sus brazos. Estuvieron un momento así, mientras Satch y el doctor los miraban.
Antes de separarse, Frank murmuró "Hablaremos del resto en casa" y John sintió un mundo de enojo y amenaza en esas palabras.
El doctor tranquilizó a todos, comentando los resultados de los estudios y recomendó solamente reposo por unos días. El resto del equipo que había sufrido heridas también estaba bien.
Frank agradeció a Satch por todo, Satch por su parte mencionó a John que luego hablarían del caso. Se despidieron y Frank dirigió a su hijo hacia su auto.

El camino a casa se hizo en un silencio tenso, cada uno en sus propios pensamientos. John tratando de imaginar la reacción que tendría su padre en la casa y Frank pensando en la mejor manera de actuar en esta situación.
John había prometido tener cuidado. Y en la primer oportunidad que tuvo de cumplir esa promesa, lo hechó todo a perder. Él también había prometido una paliza si algo así pasaba, pero muy en el fondo creyó que no iba a ser necesario ¿quién recibe una paliza por poner en peligro su propia vida??. Ahora se daba cuenta que su hijo no tomaba muy en serio las promesas que hacía, por lo que decidió que él sí cumpliría con lo que había prometido. No esperaba aceptación sumisa para eso por parte de John, pero ya vería cómo lo llevaría a cabo.

Cuando llegaron a la casa, John se dirigió a los escalones "voy a recostarme un rato, papá" avisó.
"Bien" fue todo lo que dijo Frank y fue hacia el teléfono a llamar a su oficina para avisar que estaba todo bien pero que necesitaría tomarse el día.
Una vez hecho esto se dirigió a su habitación y revolvió en su armario hasta encontrar un viejo cinturón de cuero, adelgazado por el tiempo y con la hebilla rota.
En un principio había pensado en usar el cinturón que tenía puesto, pero era muy grueso y duro y creyó que con eso podría lastimar a suhijo.
Lo que quería era algo lo suficientemente flexible como para producir solamente una buena picadura y recordó que había guardado ese cinturón viejo en su armario, porque se lo había regalado su esposa.
Dobló el cinturón en su mano y se dió con él un pequeño golpe en la palma de su mano izquierda. "Esto servirá" pensó mientras sentía un leve ardor.
Se dirigió al cuarto de su hijo y tomó una respiración profunda, antes de llamar a la puerta. "Entra" dijo Johnny, que estaba tirado en la cama.
Frank entró con el cinturón en su mano y cuando lo vió, John se sentó rápidamente en la cama. Miró a su padre con ojos anchos y comprendió que estaba a punto de ocurrir algo que nunca creyó que pasaría.
Había pensado una y otra vez durante todo ese tiempo si su padre cumpliría la amenaza que le había hecho hace más de una semana y ahora, al verlo, comprendió que sí lo haría.
"Papá" comenzó "podemos hablar de esto..."
"Ya hemos hablado Johnny" lo interrumpió Frank severamente "y las palabras no surtieron efecto. Vamos a ver si esto -y levantó el cinto que llevaba en su mano- da resultado".
Rápidamente se dirigió hacia su hijo y lo tomó del brazo para levantarlo de la cama. John no alcanzó a reaccionar, tal era su sorpresa, así que no pudo oponerse al tirón que le dió su padre para ponerlo en sus pies.
Miró con incredulidad cómo Frank desabrochaba su cinturón y pantalones, y los bajaba a sus muslos con un movimiento rápido.
Frank se sentó en la cama y tiró con fuerza del brazo de su hijo para posicionarlo sobre su pierna izquierda, mientras que con la derecha apretaba los muslos de John, dejando su trasero cubierto por sus calzoncillos de algodón en la postura correcta para recibir sus golpes.
"Papá, no!!" gritó John, al registrar todo lo que estaba sucediendo, pero la respuesta fue un resonante CHAS!!, cuando el cinturón golpeó sus nalgas.
"Aayyy!!!" gritó, tratando de llevar su mano derecha para proteger su trasero, pero Frank aprisionó su muñeca con su mano izquierda y torció su brazo hacia el medio de su espalda, mientras que volvía a aplicar el cinturón con todas sus fuerzas
CHAS!!, CHAS!!
John estaba en una postura totalmente desvalida, y no podía luchar contra el asimiento fuerte de su padre. Se mordió los labios, tratando de no gritar, mientras su padre continuaba administrando el castigo, pero lentamente perdió su batalla.
CHAS!! AYYY!! CHAS! CHAS!! AYAYAYAYYY!!!
CHAS! CHAS!CHAS! AUUGGHHH!!! CHAS!CHAS! CHAS!CHAS! CHAS!
AYYAAYYYAAAYY!! PAPÁ!! AAAUUUFFF!!!POR FAVOR!! BASTA! suplicaba, pero Frank hacía oído sordos a sus súplicas.
CHAS!CHAS! CHAS! Luego de estos tres golpes. Frank se detuvo y John pensó que la paliza había terminado. Pero inmediatamente sintió como su padre tomaba el elástico de la cintura de sus calzoncillos y les daba un tirón, hasta sus muslos, dejando al descubierto sus nalgas rosadas.
John abrió los ojos como platillos y comenzó a esforzarse mientras decía "nonononoonoooo, papá!!!" pero Frank tomó nuevamente el cinto y comenzó a pegarle con fuerza
CHASS!!! CHASS!!! CHASS!!! el cinturón dejaba marcas rojas en las nalgas CHASS!!! CHASS!!! CHASS!!! John comenzó a sollozar incontrolablemente CHASS!!! CHASS!!! CHASS!!! John dejó de esforzarse y se quedó tendido fláccidamente sobre la rodilla de su padre, mientras continuaba sollozando.
Frank sentía su corazón romperse al escuchar las súplicas y los sollozos de su hijo, cómo hubiera deseado ponerse algodón en los oídos para no escucharlos! Pero hizo de tripas corazón y continuó administrando un castigo completo, pensando que con eso evitaría peores dolores en el futuro.
Cuando pensó que ya era suficiente, se detuvo y dejó el cinturón a su lado en la cama, mirando las nalgas rojas de Johnny y comenzando a acariciarle los hombros.
Con movimientos lentos, colocó el calzoncillo en su lugar y lo ayudó a darse la vuelta, sentándolo en su regazo.
John seguía sollozando sin control e hizo un movimiento brusco cuando su trasero dolorido se apoyó en la pierna de su papá.
Frank lo envolvió en sus brazos, abrazándolo fuertemente y Johnny devolvió el abrazo, apoyando la cabeza en su hombro, mientras continuaba sollozando.
"Ya está, hijo, ya pasó" murmuraba Frank, mientras le masajeaba la espalda "lamento mucho haber tenido que hacerlo, bebé, pero no puedes continuar así - murmuraba, mientras lo mecía lentamente - debes aprender a cuidarte. Prefiero mil veces verte llorar por unas nalgadas que verte en una cama de hospital o peor! en una tumba!... ssshhhh, sssshhh".
De a poco, John dejó de llorar, pero continuó asido fuertemente a su padre.
Salvo por algunos sollozos involuntarios, fue calmando su respiración también.
Al principio quiso empujar y pelear con su padre, diciéndole que no tenía derecho a hacerle eso, pero luego comprendió que Frank no lo hacía con la intención de humillarlo, sinó con la idea de “su propio bien”.
Sentía un terrible ardor en las nalgas y comprendió que iban a pasar unos días donde sentarse iba a ser bastante difícil.
"Lo lamento, papá" comenzó a decir "lamento haberte preocupado".
"Sé que lo lamentas, chief, pero mi intención no es hacer que lo lamentes, sinó que pienses dos veces antes de volver a hacer algo así" lo apretó aún más en sus brazos "Pero quiero que sepas que si volvemos a estar en esta situación otra vez, estos chirlos te parecerán caricias comparados con los que te daré!!"
John movió su cabeza de un lado a otro "no volverá a pasar, papá....." murmuró "pero no fueron chirlos! fueron cinturonazos y me dolieron mucho!" dijo haciendo pucheros.
Lentamente se puso de pie y Frank lo acompañó.
Se quitó las zapatillas y los pantalones que estaban alrededor de sus tobillos, dando gemidos de dolor cada vez que tenía que agacharse o pararse.
Frank lo ayudó a acomodarse en la cama, boca abajo y le acarició el pelo
"Duerme un poco y yo te despertaré para la cena, chief" le dijo mientras tomaba el cinturón y se dirigía hacia la puerta. John lo miró irse y luego llevó sus manos hacia su trasero para tratar de aliviar el ardor que sentía. Se durmió pensando en la situación...26 años y castigado por su padre!!!
Recordó la otra vida que llevaba, sin su padre, y sintió un gran alivio de que él estuviera allí ahora, pero decidió mantenerse lo más alejado posible de su cinturón!!!
Frank se dirigió al piso de abajo con pasos cansados. Decidió llamar a Julia y contarle lo sucedido antes de que lo viera por televisión... y también para aliviar su propia alma, que se sentía pesada por haber castigado a John.
"Con la habitación de Julia Sullivan, por favor" pidió cuando lo atendió el conserje del hotel donde se hospedaba su esposa.
"Hola Juls" dijo al escuchar su voz
"Cómo estás, mi amor?" preguntó mientras se acomodaba en el sofá, para disfrutar la voz de su esposa.
"Aquí ahora estamos bien.. -creo, pensó- quiero contarte lo que sucedió antes de que te enteres por tv"
"No, no es nada grave, no te preocupes. John tuvo un pequeño accidente pero ya está aquí en casa" hizo una pausa mientras escuchaba a su esposa "Sí, no te preocupes, está dormido".
Suspiró "Del accidente no le quedó ninguna lesión, solo unos rasguños y cardenales.... pero yo agregué otros cardenales al volver a casa" dijo suavemente.
"Le dí una paliza, Juls" dijo "con un cinturón viejo.. en la cola" terminó suspirando.
"Bueno, su reacción fue la esperada, primero trató de zafarse y luego sollozó su alma. Pero luego lo consolé y hablamos un poco sobre la situación. Ahora lo dejé durmiendo"
….
"Sí, creo que estamos bien con eso"

"Te extraño, mi amor, no sabes cuánto"

"Le diré a John que te llame cuando despierte, cielo"
"No crees que soy un monstruo, verdad?" puso en palabras la duda que estaba carcomiéndolo y sonrió al escuchar la respuesta de su esposa.

"Esta bién" dijo sonriendo "nos vemos pronto. Te amo. Adiós".
Lentamente, se dirigió a la cocina a preparar algo para la cena.
De a poco, John se fue despertando, luego de una siesta de 2 hs. Lo primero que sintió fue un dolor embotado en su trasero. Gimió al recordar lo que había sucedido. Trató de levantarse de la cama, pero lo hizo muy lentamente, porque cada movimiento le producía mucho dolor. Tomó ropa limpia y se dirigió al baño a darse una ducha.
Se miró en el espejo, viendo sus ojos rojos e hinchados. Se dio la vuelta para mirar su trasero, ya que sentía como si lo hubieran dejado en carne viva, pero lo único que tenía eran varias rayas rojas que cruzaban sus nalgas.
Abrió la ducha y dejó que el agua tibia resbalara por su cuerpo para aliviar las tensiones, mientras pensaba cómo actuar delante de su padre.
Estaba verdaderamente avergonzado, pero a la vez aliviado de que alguien estuviera allí preocupándose por él.
Aunque algo difusos, aún tenía los recuerdos de crecer sin su padre, de estar solo, sin su guía. Y, aunque dolorido, agradeció que ahora sí lo tenía.
Muy renuentemente comprendió, y aceptó, que parte de su personalidad era producto de haber estado sin la guía y la disciplina paterna desde los 6 años, por lo que supuso que ahora que tenía a su padre, él iba a corregir y enderezar su sentido de preservación y su forma de cuidarse a sí mismo.
Terminó de bañarse, se secó y se puso una camiseta y un pantalón buzo holgado (no quería que nada duro rozara sus nalgas).
Bajó las escaleras y se dirigió a la cocina, sintiendo un leve olor a quemado. Se paró en la puerta para mirar a su papá tratando de evitar que la comida se queme. . . sin mucho éxito.
"Oh no!" dijo Frank mientras revolvía la cacerola de donde salía una densa nube de humo. Apagó la hornalla y escuchó una risita que venía de la puerta
"Hola, Chief" contestó con una sonrisa brillante "creo que tendremos que pedir pizza" agregó mientras trataba de despejar la nube de humo con un repasador.
Se acercó a John, quien estaba evitando mirarlo a los ojos, y puso ambas manos en sus hombros
"Estamos bien aquí, verdad, chief?" preguntó suavemente.
John lo miró y cabeceó con una mueca, "Tú estarás bien..."dijo sonriendo"yo estoy dolorido todavía".
Frank se rió despacito y lo abrazó fuertemente. Le dio un beso en la sien y lo soltó "Pediré la pizza y luego llama a tu mamá, el número de teléfono está por el refrigerador" dijo mientras se dirigía al teléfono a hacer el pedido.
John buscó el número de su madre y esperó que su papá terminara.
Cuando Frank colgó el teléfono le preguntó "Le contaste a mamá?"con una mirada de duda.
"Si, chief, ella y yo no tenemos secretos" contestó Frank "Es tu mamá, chief, no tienes que sentirte avergonzado".
"Ya sé, pero.... bueno, no es nada de lo que pueda ponerme orgulloso tampoco" murmuró y se dirigió al teléfono de la sala. Frank rizó su pelo mientras pasaba a su lado.
John tomó el teléfono e hizo un movimiento como para sentarse en el sofá, pero lo pensó mejor y se quedó parado.
"Hola mamá, cómo estás?" preguntó. "Hola cariño, estoy bien y tú?"
Continuó conversando con su madre y escuchando sus palabras de consuelo. Frank había tomado una lata de cerveza y lo estaba observando desde la puerta de la cocina.
John tenía la cabeza baja, y distraídamente llevó su mano libre a frotarse la nalga izquierda suavemente.
"Sí, mamá, no te preocupes" contestó ante la última pregunta de Julia "me portaré bien" dijo con una risita "adiós".
Frank entró en la sala y se sentó en el sofá, invitando a su hijo a que esté a su lado "Quieres acostarte mientras esperamos la pizza?" ofreció, corriéndose hacia una esquina del asiento.
John cabeceó y se tiró en el sofá, quedando de costado y apoyando la cabeza en el regazo de su padre.
Frank comenzó a acariciarle el cabello
"Sólo unas palabras más, chief y luego no tocaremos más el asunto" dijo suavemente. "Quiero que sepas que esto es lo que puedes esperar si vuelves a descuidarte de esa manera, así que te aconsejo que seas más cuidadoso. He estado pensando mucho y creo que descuidé un poco mis deberes paternales, pero aún no es tarde y pienso hacerlo bien de ahora en adelante. De acuerdo?"
John lo estaba escuchando intensamente y respondió "Sí, papá. Espero no darte más motivos para reaccionar así" murmuró con una mueca. Frank lanzó una risita y tomó un trago de su cerveza, mientras seguía acariciando la cabeza de su hijo.

miércoles, 4 de enero de 2012

Chicos que llegaron tarde la noche de nochevieja a su casa (4º chico y ultimo)


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A este ultimo chico tenia que ir directamente una vez terminada la fiesta de fin de año a la casa de sus tios que estaban a lado de la fiesta, pero una vez terninada la fiesta el chico se fue de botellona a la calle, y claro su tio tubo que sali a buscalo y traelo a la casa, y sus titos se reparte entre los dos dale una buena leccion para el proxima vez vaya directamente a la casita de sus tiitos.

martes, 3 de enero de 2012

Chicos que llegaron tarde la noche de nochevieja a su casa (3º chico)

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Este si que llego bien tarde a su casa su padre le dejo venir hasta la 8 de la mañana, pero el nene llego a su casita nada mas ni nada menos que a la 8 de la noche de dia siguiente, no me estraña que su papa le coja por los huelvos a su hijo, seguro que el chico se lo pensara dos veces en llegar tarde a su casa.

lunes, 2 de enero de 2012

Chicos que llegaron tarde la noche de nochevieja a su casa (2 Segundo chico)


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A este chico le dijo su papa que a la 7 en casa pero el niño queria mas divercion y llego a la 12 de la mañana, su papa no se lo var a consentir ¿Verdad?.

domingo, 1 de enero de 2012

sábado, 24 de diciembre de 2011

martes, 13 de diciembre de 2011

Asi que no quieres trabaja, yo te enseñare a que trabajes.


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